La soledad que sentimos porque creemos que no somos amados o porque no tenemos una pareja que nos transmita amor de una manera que nos llene, ese sentimiento de soledad es en realidad nuestra sensación de separación de nosotros mismos. Evitamos la realidad de lo que estamos sintiendo y, en cambio, culpamos a los demás por no amarnos. Olvidamos que somos nosotros los que no estamos en sintonía con nosotros mismos; y esa separación nos duele. Al no responsabilizarnos de nuestros sentimientos nos perdemos, mendigando el amor de los demás, cuando la fuente del amor está en nosotros.
¡Que haya luz! Que veamos lo que somos y lo que tenemos. Cuando esto sucede, ya no sentimos la necesidad de nada ni de nadie; estamos completos, satisfechos, contentos, felices.
MORE ARTICLES
Dejando atrás otro año
Cuando vemos lo que no nos gusta en los demás, es hora de mirar hacia adentro y comprobar si lo...
silencio exterior
Hoy viajo a un lugar de montañas muy altas para estar una semana en silencio. Allí estoy aislada...
Escuchemos el canto
Cuando la rutina nos aplasta. Cuando un compañero nos ofende. Cuando nos encontramos en una...
compartir
Dicen que compartir es una manera de aprender. Voy a compartir con vosotros aquello que me salga...

