Cuando la rutina nos aplasta. Cuando un compañero nos ofende. Cuando nos encontramos en una encrucijada. Dos minutos de relajo nos hace volver a nuestro centro, a nuestro “ahora”.

Escuchemos el canto de la primavera y dejémosle llegar a lo más profundo en nosotros, donde guardamos lo más puro de nuestra existencia, para que nos despierte a nuestro estado natural de belleza sin igual.

MORE ARTICLES

¿Quién Soy?

¿Quién Soy?

Los cambios son inevitables en nosotros y en todo lo que nos rodea, seamos conscientes o no. Si...

read more
Cambios

Cambios

Si me habéis leído, la semana pasada hablaba de cambios necesarios. Siento curiosidad por saber lo...

read more
MI AMIGO EL ZORRO

MI AMIGO EL ZORRO

Hace unos años que no habíamos tenido nieve. La echaba de menos. Me encanta la nieve. Estos días...

read more